Así es, tres veces. Como las veces que necesitan pronunciar para invocar demonios frente al espejo. Sólo que en esta ocasión no estarán ustedes invocando a ningún demonio, sino más bien a un genio. El que escribe esperará hasta las 12 de la noche y se pondrá enfrente del espejo. Mi primera palabra será GRACIAS. Gracias señor Bryan Hible, quien quiera que usted sea por haber nacido, por haber cogido un pincel y haber creado tal gloriosa epifanía del arte.